
Un microscopio de fuerza atómica (AFM) usa una pequeña sonda vibratoria, llamada cantilever, para obtener información sobre materiales o superficies a escala nanométrica. Debido a que el instrumento permite a los científicos "ver" objetos mucho más pequeños de lo posible usando microscopios tradicionales, puede ser ideal para estudiar moléculas, membranas celulares y otras estructuras biológicas.
Sin embargo, el AFM no proporciona información acerca de las propiedades biológicas y químicas de las células, así pues los investigadores fabricaron una microespiral metálica en la cantilever del AFM. Pasa una corriente eléctrica a través de la espiral, causando un intercambio de radiación electromagnética con protones en moléculas dentro de la célula e induciendo otra corriente en la espiral, la cual es detectada.
Los investigadores llevaron a cabo estudios de "mecanobiología" para aprender cómo las fuerzas ejercidas sobre las células influyen en su comportamiento. Centrándose en la osteoartritis, su investigación incluye el estudio de las células cartilaginosas de la rodilla para aprender como interactúan con la compleja matriz de estructuras y la bioquímica entre células.
Via Purdue
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