Dos equipos de investigación independientes han identificado una hormona responsable de mantener el crecimiento y desarrollo de los insectos en el buen camino. Los resultados sugieren que la Dilp8 suministra una importante señal para ralentizar el crecimiento del cuerpo y retrasar el desarrollo del insecto. Este efecto de frenado es una parte esencial del normal desarrollo ya que da tiempo suficiente a los tejidos para que se formen y el cuerpo adquiera el tamaño adecuado, en cuanto a proporciones y simetría.