Los estudiantes de escuelas e institutos a menudo aprenden que las plantas crecen hacia la luz. Esto parece correcto, pero en realidad, los genes y caminos que permiten a las plantas crecer y moverse en respuesta a su entorno no se comprenden del todo. Esto ha llevado a los botánicos a explorar uno de los más fundamentales procesos en la biología de las plantas, el movimiento en respuesta a la luz, agua y gravedad.