Un equipo de geofísicos ha usado el software de simulación de terremotos SeisSol para investigar los procesos de ruptura y ondas sísmicas bajo la superficie terrestre. Su objetivo es simular terremotos con tanta precisión como sea posible para estar mejor preparados para futuros eventos y comprender mejor los mecanismos subyacentes. Sin embargo, los cálculos implicados en este tipo de simulación son tan complejos que incluso llevan al límite a los supercomputadores.