El entrelazamiento de átomos y otros objetos cuánticos es un recurso fundamental en el campo de la información cuántica. En 1998, Carlos Cabrillo y sus compañeros propusieron que los átomos separados espacialmente podrían ser entrelazados mediante la interferencia y detección de un solo fotón. En su método, los dos átomos son conducidos a un estado excitado de corta duración desde donde se desintegran via emisión espontánea de un fotón a un estado excitado metaestable. Si solo un átomo sufre este proceso, solo un fotón será emitido desde los dos átomos. Si el detector detecta este fotón, y no puede distinguir de qué átomo procede, entonces se habrá creado un estado entrelazado.