En un gran avance hacia las prendas protectoras a prueba de manchas y salpicaduras, y otros productos que hacen caso omiso de cualquier líquido, desde sangre y ketchup hasta concentrados ácidos, un equipo científico ha informado del desarrollo de nuevas superficies "superomnifóbicas", aquellas que muestran una extrema repelencia a dos familias de líquidos, newtonianos y no newtonianos.