Las impurezas no siempre son defectos no deseados que degradan las propiedades de un sólido. A veces pueden ser usadas como sensibles sondas de las propiedades físicas de su huesped; por ejemplo, las impurezas magnéticas en superconductores no convencionales han ayudado a descifrar el mecanismo de paridad subyacente. Ahora, un grupo de investigadores discute como usar las impurezas magnéticas y no magnéticas para caracterizar un estado de materia que es dificil de observar experimentalmente: un superfluido topológico.